"Dan In Real Life" es el título de la columna que Steve Carell (en un rol a caballo entre el desdichado tío de "Pequeña Miss Sunshine" y el personaje más cómico de sus otras pelis y series) escribe en el periódico local dando consejos a sus lectores sobre cómo llevar una familia y una casa.
"Dan In Real Life" es también el título de la película que nos ocupa (el original, no el españolizado "Como la vida misma"). Viudo y con tres niñas, Dan ya no busca el amor, hasta que un buen día conoce a una chica y la chispa se enciende de nuevo... para volver a "apagarse" al comprobar que dicha chica es la novia de su hermano. Una comedia romántica con leves tintes dramáticos que a pesar de pecar en su desarrollo de los tópicos más típicos, contiene algunos elementos que hacen que la película no sólo se deje ver, sino que lo haga con simpatía y muchas risas.
Los grandes culpables de la calidad del filme son su director Peter Hedges (guionista de "Un niño grande") y la pareja protagonista: Carell está muy correcto como siempre y su paternaire femenina, Juliette Binoche, sorprende con un papel que podría resultar demasiado dulce y ñoño pero que se consigue mejorar con un toque de picardía necesaria. Además, las situaciones que provoca la familia al completo de Dan arrancarán a buena parte del público sonrisas y carcajadas.
Y como en toda comedia romántica que se precie, nos aguarda el...
spoiler:
...final feliz en el que todo se olvida y todo se perdona sin mucha pelea, ya que lo que prima es que la pareja protagonista acabe unida, y para que esto pase, todo debe funcionar a la perfección. Aunque Dan le quite la novia a su hermano, éste se va más contento que unas pascuas con una antigua pretendiente del protagonista, perdona a su hermano e incluso baila alegremente en su boda.
¿"Dan In Real Life"? No lo creo... pero me ha gustado.